La información de los sentidos se almacena en el hipocampo por el cual la memoria a corto plazo te lo hará recordar unos 20 segundos. Las neuronas empieza a funcionar, almacenando la información en la memoria a largo plazo donde se podrá recordar más tarde. El lóbulo temporal es el que diferencia cuando fue un recuerdo. La percepción de la vista la recoge el nervio óptico y el nervio auditivo el ruido voluntario o involuntario enviando estímulos a la corteza cerebral donde se procesa todo.
Un
recuerdo puede ser real
o ficticio,
ser real o construirte tu propio recuerdo. Desde que se nace hasta
que se llega a los 3
años,
no se recuerda nada, llamada amnesia
infantil
y no se empieza a recordar con facilidad hasta los 6 años.
Comenzamos a tener conciencia
de
lo que hacemos pero en realidad son fragmentos
inconexos,
la condición
previa,
donde diferenciamos la persona que está frente al espejo somos
nosotros. La expresión
verbal, gracias
a ella, podemos “interactuar
socialmente”.
También recordamos mediante un “flashback”,
es decir, recordamos lo que hacíamos en ese momento gracias a la
memoria
fotográfica. Pero
los recuerdos seguirán siendo una construcción nuestra.
El
mundo de la información
y
las diferentes formas de expresarla
con
la ayuda de Internet,
con sus opciones que permiten compartir
la
información en tiempo
real
en todo el mundo,
la
Web,
permite el aprendizaje de los conocimientos nuevos que han conseguido
el resto del mundo. El estudiante crea su “Línea de Aprendizaje” y se le enseña cómo buscar
información
adecuadamente.
A pesar de todo, el/la
profesor/a
sigue
siendo “información”, enseña cómo comunicarse y a organizar la
información de Internet.


